Este material no tiene que estar únicamente en el suelo, también puede estar presente en las mesas, sillas, estanterías, etc. Todo lo que se te ocurra es bienvenido.
En cuanto a los textiles, escoge los más naturales. La lana, la piel, el lino o el algodón son perfectos para alfombras, cojines o mantas ya que aportan textura a la decoración.