Siempre de estilo rústico, preferiblemente tallados en maderas de tonalidad clara, o sencillamente muebles pintados en color blanco.
Los objetos decorativos que le van a dar personalidad a tu espacio según tus preferencias. Deben estar dentro de un marco marino: miniaturas de barcos, conchas, redes, nudos marineros, estrellas de mar, peces, anclas, timones, faros… una gran variedad de motivos que puedes incorporar tanto a miniaturas, cuadros y estampados. Una premisa muy importante es no abusar de estos, basta con unas estanterías rústicas sobre las que colocar objetos marineros y un par de cuadros o detalles en la pared para no recargar el ambiente y seguir manteniendo ese clima fresco y relajante que nos hemos dispuesto a crear.