El minimalismo ha estado de moda durante algún tiempo pero siempre ha sido un estilo altamente elitista. Aunque se pueda pensar que un hogar con lineas rectas y pocos adornos pueda ser fácil de conseguir, lo cierto es que el minimalismo puro exige materiales de muy alta calidad y acabados cuidados. Por eso, ahora se ha fusionado con otros estilos como el escandinavo o el industrial, permitiendo más adornos, más personalidad y menos frialdad. Sigue siendo un estilo que no vale para todo el mundo pero que es tendencia en todas las revistas de decoración que tiene seguidores muy fieles.