Está comprobado que la gama de colores que eliges para decorar tu hogar influye en el estado de ánimo. Estudios como el llevado a cabo por Teresa M. Kutchma, de la Universidad de Minnesota nos explican que hay colores con mayor efecto que otros para relajar el cuerpo, aliviar la presión y lograr recuperar la tranquilidad.
Disfruta de ambientes equilibrados y serenos utilizando estos colores para decorar tus paredes:
Amarillo o dorado claro, llena de energía y ayuda a desarrollar la mente.
Verde, conecta con la naturaleza y todos sus beneficios.
Rosa claro, ayuda a relajarse y a conciliar el sueño.
Naranja claro, tiene propiedades terapéuticas.
Azul, es un color relajante. Nos hace más productivos y ayuda a la concentración.